El COVID-19 está acelerando la transformación digital

615
El COVID-19 está acelerando la transformación digital
Publicidad[adrotate banner="6"]

La pandemia se ha convertido en un catalizador del cambio: un momento decisivo para que todos nosotros reinventemos como debe ser, hasta el día de hoy encontramos 5 formas en que el COVID-19 está acelerando la transformación digital en la atención médica.

La transformación digital ha estado en la agenda de los proveedores de salud durante años. Sin embargo, a pesar del gran progreso en la industria, rediseñar por completo la atención médica para la era digital a menudo seguía siendo un objetivo difícil a largo plazo. Hasta que llegó la pandemia.

A continuación, les presentamos las maneras en que el COVID-19 está acelerando la transformación digital en el área de salud.

1. El enfoque de comunicación digital permite mantener seguros a los pacientes y personaliza la atención médica

Con graves interrupciones en la prestación de atención médica y el aumento de la ansiedad entre los pacientes, las comunicaciones efectivas entre estos y los proveedores de salud nunca habían sido tan importantes y desafiantes.

Un ejemplo de lo anterior, lo entregó el Boston Medical Center (BMC) en la agitación inicial por la COVID-19. El BMC utilizó mensajes de texto, llamadas de voz y correos electrónicos personalizados y automatizados en cuatro idiomas para hacer llegar mensajes educativos e instructivos específicos y precisos a más de 400 mil de sus pacientes a través de una plataforma específica. 

Para los pacientes, recibir mensajes a tiempo en sus teléfonos inteligentes también es parte de la comodidad que esperaban en el mundo digital de hoy. En respuesta a la pandemia y la necesidad de que haya un distanciamiento físico, es muy probable que ahora la nueva norma sea una sala en la que la gente no tenga que esperar para realizarse exámenes de radiología gracias a las actualizaciones de horario por voz o mensajes de texto de último minuto. Esto minimiza los tiempos de espera en el vestíbulo, limitando la posibilidad de transmisión del virus y permitiendo que los pacientes continúen ocupados en sus cosas hasta el momento del análisis.

2. El ultrasonido portátil lleva el diagnóstico al punto de atención médica

La crisis ha destacado el valor del ultrasonido portátil para llevar los diagnósticos al punto de atención médica: al departamento de emergencias, a la unidad de cuidados intensivos (UCI) o a las tiendas de triaje improvisadas.

Cuando el COVID-19 atacó por primera vez en la ciudad china de Wuhan, los médicos recurrieron a sistemas de ultrasonido portátiles para evaluar a los pacientes con neumonía aguda grave, la enfermedad potencialmente mortal asociada con los casos más agudos. En Italia, los médicos siguieron su ejemplo en la búsqueda desesperada de métodos para evaluar rápidamente a los pacientes en riesgo de sufrir insuficiencia respiratoria.

En respuesta a estas necesidades, Philips recibió recientemente la primera autorización del sector que emite la FDA para el uso de su cartera de ultrasonidos, incluido Lumify, a fin de responder ante complicaciones pulmonares y cardíacas relacionadas con el coronavirus.

«Lumify, que opera en conjunción con un smartphone o una tablet compatible, es un dispositivo de ecografía ultraportátil con funciones avanzadas de telemedicina que ofrece grandes ventajas. La plataforma de comunicación Reacts, con la que trabaja, posibilita videollamadas bidireccionales con transmisión en directo de la ecografía, de forma que varios clínicos pueden ver a la vez la imagen por ultrasonido y la ubicación de la exploración, al mismo tiempo que discuten el resultado e interactúan. En el contexto de la pandemia por COVID-19, esta solución ayuda a minimizar el riesgo de transmisión del virus para el equipo médico», dice Pablo Norese, CEO Philips Pacifico Sur.

Se espera una mayor demanda de ultrasonidos portátiles durante y después de la pandemia, a medida que las capacidades de diagnóstico básicas se desplacen a nuevos sitios de atención médica más cercanos al paciente.

3. La coordinación central es esencial para adaptarse a los cambios en la demanda y capacidad

A medida que se afianzan las formas distribuidas de trabajo, la coordinación central será la pieza clave para la adaptación dinámica a los cambios en la demanda, la capacidad y las condiciones clínicas en todos los sitios, tanto para pacientes internos como externos.

En los últimos años, los centros de mando centralizados ya empezaron a tener protagonismo en la atención médica. En ellos se integran datos de varios sitios para orientar la toma de decisiones clínicas y operativas en tiempo real, del mismo modo que otras industrias gestionan operaciones dinámicas y complejas desde un solo lugar. Por ejemplo, las torres de control de tráfico aéreo que supervisan y guían miles de rutas de vuelo de manera simultánea, o las ciudades inteligentes que analizan los datos de tráfico en tiempo real para optimizar los flujos y evitar congestiones en áreas concurridas.

En el ámbito de la asistencia médica, la crisis del COVID-19 aumentó aún más la necesidad de implementar un sistema de coordinación central. Durante la crisis, se ha visto surgir a equipos de gestión clínica y operativa que trabajan en estrecha colaboración para responder a las incertidumbres de una manera muy ágil. Estos equipos ad hoc evolucionarán hacia centros de mando establecidos (virtuales) para coordinar los servicios de diagnóstico. El personal permanecerá distribuido entre los distintos sitios. Sin embargo, todos los datos relevantes estarán en un solo lugar para que el análisis y la toma de decisiones se realicen en tiempo real.

4. La interoperabilidad y el intercambio de datos de pacientes son mucho más esenciales que antes

En lo que respecta al uso compartido de datos, la pandemia también ha representado un reto para los proveedores de servicios de salud en otro aspecto. Abrumados por la rápida propagación del virus y la limitada capacidad de la UCI, los hospitales de muchos países debieron trasladar a los pacientes a instituciones externas. Esto creó una necesidad inmediata de compartir información médica de manera segura y sin interrupciones sin poner en riesgo la privacidad del paciente.

En marzo, Philips trabajó junto al gobierno holandés y dos hospitales líderes a fin de crear un portal en línea que conectara al 95% de todos los hospitales holandeses para realizar el intercambio digital de datos de pacientes COVID-19). 

Es vital que hoy se aprenda de la crisis para poder avanzar en una agenda de mayor interoperabilidad e intercambio de datos de los pacientes sin poner en riesgo su privacidad. 

5. La inteligencia artificial permitir convertir los datos en información significativa e instantánea

Tener a mano todos los datos relevantes del paciente ayuda en gran medida a realizar un diagnóstico preciso que permita tomar las decisiones correctas con respecto al tratamiento en el momento correcto.

En un esfuerzo por acelerar el diagnóstico del COVID-19, los investigadores de todo el mundo están experimentando con inteligencia artificial (IA). En China, Philips se asoció con Shukun Technology para implementar conjuntamente un algoritmo de IA que puede caracterizar rápidamente las regiones afectadas de los pulmones mediante TC de tórax. Esto permite asistir al radiólogo, ya que genera un informe a partir de la exploración en un lapso de 30 a 120 segundos. El algoritmo de IA, utilizado por más de 20 hospitales de China en más de 20 mil casos de pacientes, también puede ayudar a analizar las exploraciones de pacientes a lo largo del tiempo, lo que permite que los médicos supervisen la evolución de la enfermedad y decidir el alta del paciente después de un tratamiento con buenos resultados.

Sin embargo, el valor que tiene la IA en el diagnóstico de precisión va más allá del análisis de imágenes. «Se trata realmente de empoderar al radiólogo, al técnico y al médico en todo momento en el proceso de diagnóstico. A corto plazo, veo especialmente la oportunidad para que la IA acelere la planificación, el escaneo y el procesamiento de los exámenes. En este escenario, el potencial de la IA para mejorar el sistema de salud es ilimitado», asegura Pablo Norese.