Equipos con tecnología avanzada e inteligencia artificial permiten agilizar diagnósticos, reducir traslados y fortalecer la atención médica.
Un diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia en la evolución del paciente. Con esta visión, el Hospital Alianza de Quito fortaleció su servicio de imagenología con tecnología avanzada que permite realizar estudios y procedimientos especializados dentro de la misma casa de salud, reduciendo esperas y traslados.
La Eco. Mayra Mancheno, presidenta ejecutiva del Hospital Alianza de Quito, explica que esta transformación responde al crecimiento institucional y a la necesidad de brindar una atención más resolutiva y centrada en el paciente. “Un buen diagnóstico empieza por un buen estudio de imagen”, señala la ejecutiva.
La renovación incorpora equipamiento General Electric: un tomógrafo Revolution Maxima de 128 cortes con inteligencia artificial, un arco en C OEC Elite para procedimientos invasivos y rayos X móvil AMX Navigate para estudios digitales junto al paciente. A esto se suma un angiógrafo instalado en el quirófano.
El angiógrafo es relevante en procedimientos quirúrgicos, pues permite trabajar con imágenes durante la intervención sin trasladar al paciente, una ventaja cuando la rapidez es determinante. Para Mancheno, también facilita correlacionar la condición clínica con las imágenes y ajustar decisiones con información en tiempo real.

Otro cambio está relacionado con la inteligencia artificial aplicada a la imagenología, mediante herramientas que apoyan la identificación temprana de hallazgos relevantes. La tecnología no sustituye el criterio del especialista, sino que funciona como apoyo para mejorar la precisión y detectar alteraciones que requieren evaluación.
La transformación también alcanza la gestión de la información médica, ya que los estudios se integran automáticamente al expediente clínico electrónico mediante un sistema digital de imágenes. Así, los profesionales autorizados pueden acceder a los resultados desde el hospital o de forma remota, facilitando interconsultas con especialistas externos.

Según Mancheno, este cambio reduce procesos que podían generar incertidumbre, pues un estudio realizado dentro de la institución puede estar disponible con mayor rapidez para el equipo tratante y formar parte del historial radiológico de forma segura. La conservación digital permite mantener antecedentes para futuras consultas.
La apuesta también tiene una dimensión de eficiencia hospitalaria. Según explica Mancheno, la institución monitorea el tiempo de diagnóstico y el volumen de estudios resueltos internamente. “Estos indicadores no son solo números, mes a mes nos recuerdan, y nos permiten rendir cuentas a nuestros pacientes”, afirma, para conocer cuánto de la atención antes dependía de servicios externos.
La implementación de imagenología va más allá de incorporar equipos, porque articula diagnóstico, información digital, especialistas y procedimientos dentro de un mismo circuito. Para Hospital Alianza de Quito, el desafío es sostener esta capacidad con indicadores de impacto en atención y experiencia del paciente, para traducir la tecnología en mayor seguridad y mejores decisiones.

