Ecuador presentó la Norma Técnica de Prevención y Control de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS), un hito logrado gracias al trabajo coordinado del Ministerio de Salud Pública (MSP) y el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Esta herramienta busca garantizar la seguridad y calidad de la atención en todos los establecimientos de salud del país.
El lanzamiento responde a un desafío global. Según la encuesta TrACSS (2023-2024), solo el 39% de los países tenían programas de prevención plenamente implementados. En este contexto, la normativa ecuatoriana cobra especial relevancia, más aún tras la realización del primer estudio de prevalencia de IAAS en el país en 2024.
La subsecretaria de Rectoría del MSP, Andrea Calvopiña, afirmó que con esta normativa el Ministerio reafirma su compromiso con la seguridad sanitaria y la mejora de la gobernanza. Valeska Stempliuk, asesora de la OPS/OMS en Ecuador, felicitó el logro y comprometió el apoyo de la organización para su implementación nacional.
Un Problema de Salud Pública Global y Local
Las infecciones asociadas a la atención sanitaria representan una carga significativa. Según el informe global de la OMS 2024, en promedio, 7 de cada 100 pacientes en UCI de países de altos ingresos y 15 en países de ingresos bajos y medianos adquieren al menos una IAAS durante su hospitalización. Casi la mitad de los casos de sepsis con disfunción orgánica en UCI están asociados a la atención médica.
Existe una brecha notable en la implementación de programas de prevención. Mientras que en países de altos ingresos el 98.8% de los centros cumplía al menos la mitad de los requisitos mínimos, en países de bajos ingresos solo el 35.7% lo hacía. Se estima que el 70% de las IAAS son evitables con la aplicación correcta de medidas.
La Normativa: Un Marco para la Acción
La norma se alinea con el plan global de acción sobre PCI adoptado por la OMS en 2023 y aprobado en 2024. Este plan consta de 8 líneas estratégicas: Compromiso político, Programas activos de PCI, Integración con programas afines, Conocimiento del personal de salud, Datos para la acción, Abogacía y comunicaciones, Investigación y desarrollo, y Colaboración con partes interesadas. El marco busca fortalecer los componentes esenciales de prevención a nivel nacional y en cada centro de salud.
OPINIÓN:
La norma técnica es un avance fundamental, pero el verdadero reto comienza ahora: la implementación homogénea en un sistema de salud fragmentado y con desigualdad de recursos entre lo urbano y lo rural. Su éxito dependerá de tres pilares: 1) Una inversión sostenida en insumos, infraestructura y personal dedicado; 2) La capacitación continua y obligatoria para todo el personal de salud, no solo en hospitales grandes; y 3) Un sistema de vigilancia y auditoría transparente que genere datos confiables y rinda cuentas. Si se logra, Ecuador no solo reducirá muertes evitables, sino que dará un salto en calidad y seguridad hospitalaria, convirtiéndose en un referente regional. Es una oportunidad histórica para pasar del papel a la práctica.



