Los procedimientos cardiovasculares de alta complejidad demandan mucho más que dispositivos especializados: requieren precisión, experiencia, capacitación y respaldo permanente para responder a las necesidades de cada paciente.
En Ecuador, los hospitales enfrentan el desafío de equilibrar calidad, seguridad y sostenibilidad; disponer de equipamiento especializado requiere garantizar insumos, mantenimiento, capacitación y acompañamiento para sostener una atención continua; Christian Masache, coordinador de la Línea Cardiopulmonar de NIPRO (empresa comercial de insumos médicos descartables y equipos de diálisis), explica que la innovación permite elevar la seguridad, optimizar procesos y responder a nuevos retos clínicos.
Entre las herramientas que intervienen en determinadas cirugías cardiovasculares están los oxigenadores y los sistemas de circulación extracorpórea; el primero permite el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre, mientras el segundo mantiene el flujo sanguíneo durante la intervención. “Son equipos fundamentales en determinados procedimientos cardiovasculares, porque permiten mantener funciones que normalmente realizan el corazón y los pulmones mientras el equipo médico lleva adelante la intervención”, señala Masache.

Para la elección de estos dispositivos se debe considerar factores como el intercambio gaseoso, estabilidad ante distintos flujos, materiales, volumen de cebado, facilidad de instalación y compatibilidad con los sistemas disponibles en cada institución; también pesan la disponibilidad del producto y el respaldo posterior a la compra, elementos que permiten valorar una solución más allá de su precio.
En este campo, NIPRO cuenta con una línea Cardiopulmonar que reúne soluciones para cirugía cardiopulmonar, circulación extracorpórea y soporte especializado; entre ellas está el Hemoconcentrador Brizio, de origen japonés, elaborado con una fibra sintética de polietersulfona y libre de Bisfenol A (BPA); esta característica responde a una visión orientada a tecnologías seguras y biocompatibles, con el paciente como eje.

La tecnología necesita conocimiento para alcanzar su propósito, mientras que la capacitación permite que los profesionales comprendan el funcionamiento de los equipos, aprovechen sus capacidades y respondan ante situaciones que pueden presentarse durante un procedimiento; por ello, NIPRO plantea el acompañamiento como parte de su vínculo con especialistas e instituciones, porque el servicio continúa después de la entrega.
Esta visión cobra importancia ante una demanda local que busca fortalecer la capacidad para realizar procedimientos cardiovasculares complejos y mejorar la eficiencia hospitalaria, para el coordinador de la Línea Cardiopulmonar de NIPRO, conocer las necesidades de cada centro permite plantear alternativas viables y construir relaciones de valor para las instituciones, ya que la meta es facilitar acceso a tecnología y soporte oportuno.

El futuro apunta hacia equipos más eficientes, seguros y sencillos de utilizar, con mayor integración y capacidad de monitoreo, junto con avances en soporte extracorpóreo y soluciones adaptables a cada paciente. “Al final, nuestro papel es ser un aliado del profesional y de la institución”, afirma Masache; bajo esta perspectiva, NIPRO busca acompañar la evolución de la atención cardiopulmonar con una premisa clara: que cada avance tenga una utilidad clínica concreta y contribuya a procedimientos más seguros y eficientes.

